
¿Qué es el mal sabor de boca?
El mal sabor de boca es una sensación desagradable en la cavidad bucal. Prácticamente todas las personas lo han experimentado alguna vez, especialmente, al despertarse por las mañanas.
Este problema puede deberse a causas orales o extraorales y, por norma general, desaparece al cabo de tres o cuatro días.
Sin embargo, si padeces mal sabor de boca continuo, es imprescindible que acudas a un odontólogo para que encuentre la causa concreta. No debes confundir el mal sabor de boca con la halitosis o mal aliento.
Es cierto que ambos problemas pueden presentarse de la mano, pero no tiene por qué ser así. Además, las causas pueden ser muy distintas, como veremos a continuación.
Causas del mal sabor de boca
El mal sabor de boca puede tener distintos orígenes, y conocer la causa concreta es clave para resolverlo. Estas son las razones más habituales por las que aparece.

Mala higiene bucal
La acumulación de placa bacteriana y sarro provoca la inflamación de las encías, es decir, la gingivitis.
Habitualmente, este es un problema asociado a la falta de cepillado y uso de seda dental.
Las bacterias y los restos de comida no removidos pueden originar este

Sequedad bucal
La congestión nasal, el tabaquismo y determinados fármacos pueden reducir la producción de saliva, lo que deja la boca más expuesta a bacterias y agentes irritantes.
La saliva es esencial para mantener un equilibrio saludable en la cavidad oral, ya que ayuda a limpiar los restos de comida y controlar la proliferación de bacterias.

Infecciones respiratorias
Resfriados, sinusitis, amigdalitis y otras infecciones respiratorias pueden provocar la aparición de mal sabor de boca debido a la presencia de mucosidad y a los cambios en la respiración.
Estas afecciones suelen obligar a respirar por la boca, lo que reseca los tejidos orales y favorece la acumulación de bacterias responsables de ese sabor desagradable.

Medicamentos
Algunos medicamentos, como antibióticos o antialérgicos, pueden alterar el sabor habitual de la boca y dejar una sensación amarga o metálica durante varios días.
Estos tratamientos también pueden reducir la saliva, haciendo que la boca se reseque y se acumulen más bacterias.
Por eso, mientras tomas ciertos fármacos, es normal notar un sabor raro que suele desaparecer al terminar el tratamiento.

Candidiasis oral
La candidiasis oral aparece cuando los hongos de la boca crecen más de lo normal y provocan irritación y cambios en el sabor.
A veces se acompaña de placas blancas en la lengua o las mejillas, pero no siempre es fácil de identificar.
Cuando ocurre, es habitual que el sabor se vuelva más amargo o desagradable, aunque con tratamiento mejora rápidamente.

Quimioterapia
Los tratamientos de quimioterapia o radioterapia pueden afectar a la boca y cambiar la forma en la que percibimos los sabores.
La saliva suele disminuir, la boca se reseca y las bacterias se acumulan con mayor facilidad, lo que modifica el sabor habitual.
Por eso es común que durante estos tratamientos aparezcan sabores metálicos o intensos, que suelen mejorar con el tiempo.
Los estudios clínicos muestran que muchos casos de disgeusia o mal sabor de boca, se relacionan con causas locales como infecciones orales, sequedad bucal, medicamentos y cambios en la saliva, lo que explica por qué el mal sabor de boca aparece con tanta frecuencia como consulta odontológica (Cortés et al., 2022)¹.
¿Cómo solucionar el mal sabor de boca?
La forma más eficaz de eliminar el mal sabor de boca es identificar su causa real. Un especialista puede valorar tu caso y recomendar el tratamiento adecuado.
Aun así, algunos procedimientos dentales ayudan a eliminar la placa, la inflamación o las caries que suelen provocar este síntoma. A continuación, te explicamos los tres tratamientos más habituales que se utilizan en clínica para mejorar el mal sabor de boca.

Empaste dental
El empaste dental elimina la caries y limpia la zona afectada, evitando que las bacterias acumuladas generen ese mal sabor persistente en la boca.
Al retirar el tejido dañado y sellar correctamente el diente, se detiene la infección, disminuye la inflamación y se evita que la comida quede atrapada dentro de la cavidad.
Un diente restaurado y permite que la boca recupere su equilibrio normal, lo que contribuye a que la sensación de mal sabor desaparezca.

Limpieza dental
La limpieza dental elimina la placa y el sarro que no desaparecen con el cepillado, y que con frecuencia causan mal sabor de boca.
Al retirar esta acumulación bacteriana, las encías se desinflaman, disminuye la irritación y mejora el equilibrio natural de la boca.
Además, una boca libre de sarro permite que la saliva haga su función de forma correcta, lo que ayuda a que la sensación de mal sabor desaparezca más rápido.

Curetajes dentales
Cuando el mal sabor está asociado a una gingivitis o periodontitis, los curetajes limpian en profundidad la placa y el sarro que se esconden bajo la encía.
Esta limpieza profunda reduce la infección y elimina las bolsas periodontales donde se acumulan bacterias que generan sabor desagradable.
Tras el tratamiento, la encía se desinflama y el mal sabor mejora de forma notable en pocos días.
Remedios caseros para quitar el mal sabor de boca
Aunque lo ideal es que un especialista determine la causa real del mal sabor de boca, hay algunos remedios sencillos que pueden ayudarte a aliviar esta sensación.
Antes de cualquier medida, es fundamental mantener una buena higiene bucodental. Cepillarte después de cada comida, usar seda dental y complementar con colutorio o irrigador ayuda a reducir las bacterias responsables del mal sabor.
A partir de ahí, estos tres métodos pueden ayudarte a notar una mejora temporal mientras esperas una valoración profesional.

Chicles sin azucar
Masticar un chicle sin azúcar estimula la producción natural de saliva, que es la principal defensa de la boca frente a las bacterias responsables del mal sabor.
Al aumentar la saliva, se limpian de manera más eficaz los restos de comida y se diluye la concentración de sustancias que generan ese gusto desagradable.
Además, la sensación de frescor que produce el chicle ayuda a que la boca se sienta más limpia, aunque su efecto es temporal y no sustituye un tratamiento profesional.

Enjuagues de agua con sal
Los enjuagues con agua tibia y sal ayudan a desinflamar los tejidos y a reducir las bacterias que provocan mal sabor de boca.
Este simple remedio casero limpia la zona, alivia molestias y mejora la sensación de sequedad que suele acompañar a este problema.
Al usarse con constancia durante unos días, puede proporcionar una mejora notable, aunque no soluciona la causa de fondo si existe una infección o problema dental asociado.

Raspador lingual
El raspador lingual elimina la capa de bacterias y restos de comida que se acumulan sobre la lengua, una de las principales responsables del mal sabor de boca.
Al limpiar la superficie lingual cada mañana, se reduce la concentración de microorganismos que producen ese gusto desagradable y se mejora el aliento.
Además, este hábito ayuda a mantener la lengua más sana y a potenciar la sensación de frescor, especialmente cuando el mal sabor aparece al despertar.
Preguntas frecuentes sobre el mal sabor de boca
El mal sabor de boca puede aparecer por muchas razones y es normal tener dudas sobre su duración, causas o tratamiento.
Para ayudarte a resolverlas de forma rápida y sencilla, aquí respondemos a las preguntas más habituales que nos hacen los pacientes en clínica.
¿El mal sabor de boca puede convertirse en un problema serio?
En sí mismo, el mal sabor de boca no es un problema de salud grave. De hecho, en la mayoría de los casos se presenta de forma puntual y solo dura unos días.
Sin embargo, si se convierte en un mal sabor de boca continuo y permanente, puede ser síntoma de un problema de salud grave. Por ello, siempre debes consultar a un especialista que te sea capaz de averiguar la causa.
¿Cuándo es más habitual que aparezca el mal sabor de boca?
A primera hora de la mañana, es decir, nada más despertarte. Esto se debe, fundamentalmente, a que durante la noche se reduce la producción de saliva.
Además, es posible que duermas con la boca abierta o que respires por esta vía sin darte cuenta durante la noche, lo que generará mayor sequedad bucal. Estos son los motivos por los que aparece con mayor asiduidad en este momento del día que en otros.
¿Cuánto dura el mal sabor de boca?
En la mayoría de los casos, el mal sabor de boca es una cuestión puntual que desaparece en el mismo momento en el que te cepillas los dientes después de levantarte.
Sin embargo, si hay alguna causa subyacente de carácter leve, puede prolongarse hasta tres o cuatro días. En caso de que vaya más allá, es imprescindible que expongas tu problema a un especialista.
¿Cómo es el tratamiento para el mal sabor de boca?
Esto dependerá de la causa que esté provocando que sufras el mal sabor de boca. En la mayoría de los casos, al menos en los que está originado por un problema odontológico, es suficiente con realizar una limpieza profesional o solventar la infección que está provocando la sensación.
En otros, puede ser necesario cambiar un medicamento, iniciar un tratamiento concreto… Cada caso es diferente.
Referencias bibliográficas
Cortés, IA; Céspede, M; Almeida, P; Zelada, U (2022) “Trastornos del gusto: actualización y aproximación clínica” Rev. Otorrinolaringol. Cir. Cabeza Cuello 82: 270-278.
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Dental Medics, especialistas en salud bucodental
En la Clínica Dental Medics Dr. Ferrer contamos con más de 40 años de experiencia dedicados al diagnóstico y tratamiento de problemas bucales, incluido el mal sabor de boca.
Cada caso se estudia de forma individual, teniendo en cuenta el estado de las encías, los dientes, la saliva y los posibles factores médicos que pueden influir.
Si notas un mal sabor persistente, te invitamos a solicitar una exploración presencial gratuita, donde revisaremos tu situación con detalle y te explicaremos los pasos a seguir.
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