
¿Qué es la sensibilidad dental?
La sensibilidad dental es un tipo de dolor breve, pero que puede ser muy fuerte, que está causado por la dentina expuesta.
La sensibilidad dental aparece cuando la parte interna del diente queda al descubierto y los estímulos del frío, el calor o el tacto llegan más fácilmente al nervio, provocando un dolor breve pero intenso (Tortolini, 2003)¹.
La dentina es la parte más blanda del diente y está justo por debajo del esmalte dental.
Las causas pueden ser muy diferentes, pero están siempre relacionadas con la pérdida de esmalte en los dientes.

Esta capa, que es la más externa y dura, protege a la dentina que se encuentra debajo. Pero cuando esta primera capa se pierde, la dentina queda expuesta, provocando este dolor de dientes también conocido como hipersensibilidad dental.
Estamos hablando de uno de los dolores dentales más frecuentes entre la población. De hecho, se estima que afecta a entre un 20% y un 35% de los adultos.
Los estudios muestran que la sensibilidad dental es muy frecuente y afecta aproximadamente a una de cada siete personas (Ardila Medina, 2009)²
Aun así, es importante recordar que notar los dientes sensibles de manera puntual no significa necesariamente padecer esta dolencia.
El problema aparece cuando la sensibilidad dental se convierte en algo recurrente y surge cada vez que se toman alimentos o bebidas frías o calientes. En esos casos, es recomendable acudir a vuestro dentista de confianza.
Causas de la sensibilidad dental
Las causas de la sensibilidad dental pueden ser muy diferentes, pero casi siempre tienen relación con el desgaste del esmalte o con la exposición de la raíz del diente. Estas son algunas de las más habituales:

Los malos hábitos en la higiene bucal son una de las causas más frecuentes de sensibilidad dental.
Algunos de estos son cepillarse los dientes con demasiada frecuencia o hacerlo con excesiva fuerza.

Las enfermedades de las encías, como la gingivitis o la periodontitis, pueden provocar retracción gingival y dejar parte de la raíz del diente expuesta.
Cuando esto ocurre, el diente reacciona con más sensibilidad ante el frío, el calor o el tacto.

Los alimentos y bebidas muy ácidos pueden erosionar progresivamente el esmalte dental.
Si además se cepillan los dientes justo después de consumirlos, el desgaste aumenta y favorece la aparición de sensibilidad.

El bruxismo es el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes, sobre todo por la noche.
Esta presión constante desgasta el esmalte y puede causar sensibilidad dental, además de molestias al masticar o dolor en los músculos de la mandíbula.

Algunas enfermedades generales pueden influir en la sensibilidad dental.
Trastornos como la anorexia, la bulimia o ciertos problemas digestivos pueden generar erosión o debilitamiento del esmalte, aumentando el dolor al frío o al calor.

Algunos procedimientos dentales pueden provocar sensibilidad temporal.
Tras una limpieza profunda, un empaste o un blanqueamiento dental, es habitual notar molestias breves mientras el diente se adapta.
Síntomas de la sensibilidad dental
La sensibilidad dental puede manifestarse de diferentes formas, aunque todas ellas comparten un dolor breve y agudo desencadenado por estímulos muy concretos. Estos son los síntomas más habituales.

El dolor agudo y repentino es el síntoma más característico de la sensibilidad dental.
Suele aparecer al contacto con el frío, el calor o el tacto, y se describe como una punzada breve pero intensa. Aunque dura solo unos segundos, puede ser muy molesto si se repite a diario.

La sensibilidad al frío o al calor es uno de los síntomas más habituales en los dientes sensibles.
Según estudios clínicos, el frío es el estímulo que más frecuentemente desencadena la sensibilidad dental, seguido por el calor y algunos alimentos dulces o ácidos” (Jordán Morales et al., 2022)³

Los alimentos muy dulces o ácidos pueden activar los túbulos dentinarios expuestos y provocar una punzada de dolor.
Este tipo de sensibilidad suele ser más evidente al comer postres, bebidas carbonatadas o frutas cítricas, y es uno de los síntomas que más rápidamente nota el paciente.

Algunas personas sienten una molestia intensa al cepillarse, especialmente si la encía está retraída o el esmalte está desgastado.
Puede notarse también al usar seda dental y es un signo típico de sensibilidad en la raíz del diente.

Cuando la sensibilidad afecta zonas profundas del diente o existe desgaste severo, pueden aparecer pequeñas molestias al masticar alimentos duros.
Este síntoma también puede confundirse con sensibilidad en un solo diente, algo relativamente común.

Respirar aire frío puede desencadenar una punzada rápida en los dientes, especialmente en invierno o al hacer deporte.
Este síntoma aparece cuando la dentina está expuesta y responde de forma exagerada a cambios bruscos de temperatura.
Tratamientos para la sensibilidad dental
La sensibilidad dental suele mejorar con una buena higiene bucal y productos específicos para dientes sensibles.
Cuando estas medidas no son suficientes, existen tratamientos sencillos y efectivos que ayudan a reducir el dolor y proteger el diente.

La aplicación profesional de flúor fortalece el esmalte y reduce la respuesta dolorosa a los cambios de temperatura.
Es un procedimiento rápido que ayuda a disminuir la sensibilidad en pocas sesiones.

Los selladores crean una capa protectora sobre la dentina expuesta, bloqueando los estímulos que causan el dolor.
Son especialmente útiles cuando hay desgaste del esmalte o pequeñas recesiones en la encía.

La férula protege los dientes del bruxismo, evitando que el esmalte siga desgastándose y reduciendo la sensibilidad asociada.
Se fabrica a medida y ayuda también a relajar la musculatura mandibular.
En los casos más avanzados, cuando la raíz queda muy expuesta, puede ser necesario un injerto de encía para cubrir la zona y aliviar la sensibilidad.
Consejos para sobrellevar los dientes sensibles
Los dientes sensibles pueden controlarse con hábitos sencillos que ayudan a reducir las molestias y a proteger el esmalte.
Estas recomendaciones están orientadas a mejorar tu higiene bucal diaria y a minimizar los estímulos que desencadenan la sensibilidad.

Un cepillado suave y con la técnica adecuada evita el desgaste del esmalte y reduce la sensibilidad.
Se recomienda utilizar movimientos cortos y delicados, acompañados de seda dental y colutorios adecuados.

Una dieta equilibrada ayuda a mantener el esmalte fuerte y menos propenso a la sensibilidad.
Limita los alimentos muy azucarados o ácidos y reduce el consumo de refrescos y cítricos.

Después de consumir alimentos ácidos, es mejor esperar unos minutos antes de cepillarte para proteger el esmalte.
Este tiempo permite que la saliva neutralice el ácido y disminuya el riesgo de sensibilidad.

Algunos hábitos, como usar palillos, fumar o abrir objetos con los dientes, pueden aumentar la sensibilidad dental.
Evitarlos ayudará a reducir el desgaste del esmalte y a prevenir molestias futuras.

Las pastas desensibilizantes ayudan a bloquear los estímulos que producen sensibilidad en dientes y encías.
Su uso continuado refuerza el esmalte y disminuye las molestias al frío o al calor.

Los colutorios diseñados para dientes sensibles actúan sellando los túbulos dentinarios expuestos.
Con un uso regular, ayudan a reducir la transmisión del estímulo al nervio y a mejorar el confort diario.
Referencias bibliográficas
¹ Tortolini, P (2003) “Sensibilidad dentaria” Avances en Odontoestomatología 19-5: 233-237
PDF en Scielo² Medina, A (2009) “Hipersensibilidad dentinal: Una revisión de su etiología, patogénesis y tratamiento” Avances en Odontoestomatología 25 (3): 137-146
PDF en Scielo³ Jordan-Morales, S; Salinas-Villacis, PJ; Gonzalez-Aguilar, V (2022, Enero) “Caracterización del tipo de sensibilidad dental de pacientes con periodontitis y su respuesta a los dentífricos” Carrera de Odontología de la Universidad Regional Autónoma de los Andes (UNIANDES)
Pdf en BVSALUDClínica Dental Medics Dr. Ferrer, especialistas en salud bucodental
En la Clínica Dental Medics Dr. Ferrer somos especialistas en sensibilidad dental y contamos con una amplia experiencia en su diagnóstico y tratamiento.
Nuestro equipo trabaja a diario con pacientes que presentan este problema y sabemos cómo abordarlo de forma eficaz y segura.
A lo largo de los años hemos tratado numerosos casos de dientes sensibles, desde molestias leves hasta situaciones más avanzadas.
Esta experiencia nos permite identificar rápidamente la causa de la sensibilidad y ofrecer la solución más adecuada para cada paciente.


